Los peces hermafroditas del Mediterráneo

¿Qué es un pez hermafrodita?
Cuando oímos la palabra hermafrodita, muchas veces pensamos que un animal es macho y hembra a la vez. Sin embargo, en los peces la realidad es más compleja.
El hermafroditismo es una estrategia reproductiva que permite a una misma especie producir gametos masculinos y femeninos, ya sea al mismo tiempo oa lo largo de su vida.
Los peces son el grupo de vertebrados con mayor diversidad de estrategias reproductivas. Se calcula que cerca del 2% de las especies de peces conocidas son hermafroditas, una proporción muy superior a la del resto de vertebrados.
En función de cómo se produce este fenómeno, podemos distinguir distintos tipos de hermafroditismo.
¿Qué tipos de hermafroditismo existen?
El hermafroditismo simultáneo se da cuando un mismo individuo presenta órganos reproductores masculinos y femeninos funcionales a la vez. Sin embargo, este tipo es poco frecuente entre los peces marinos del Mediterráneo.
Mucho más habitual es el hermafroditismo secuencial, en el que el animal cambia de sexo durante su vida.
Éste se divide en dos tipos principales:
- Hermafroditismo protándrico: Los individuos nacen machos y, cuando alcanzan un determinado tamaño o edad, se transforman en hembras. Esta estrategia es beneficiosa porque las hembras mayores pueden producir una cantidad muy superior de huevos. Un ejemplo muy conocido es la dorada (Sparus aurata), una especie muy habitual tanto en el Mediterráneo como en la acuicultura.

Figura 1. Dorada (Sparus aurata), un pez protándrico. Autora: Andrea Comaposada
- Hermafroditismo protogínico: en este caso ocurre lo contrario: los individuos nacen hembras y más adelante se convierten en machos. Este cambio es frecuente en especies que viven en grupos sociales, en donde un único macho dominante se reproduce con varias hembras. Si éste desaparece, la hembra de mayor tamaño puede transformarse en macho y ocupar su sitio. Uno de los ejemplos más conocidos es el pejeverde (Thalassoma pavo), muy abundante en los fondos rocosos del Mediterráneo.

Figura 2. Pejeverde (Thalassoma pavo), un pez protogínico. Autora: Andrea Comaposada
El caso del sargo común
El sargo común (Diplodus sargus) es uno de los peces más abundantes de las costas catalanas y con frecuencia genera dudas sobre su reproducción.
Durante muchos años se consideró una especie hermafrodita protándica, es decir, primero era macho y posteriormente hembra. Sin embargo, estudios más recientes han demostrado que su biología es más variable.
La mayoría de individuos tienen sexos separados durante toda su vida (gonocorismo), pero en algunas poblaciones se han observado casos puntuales de hermafroditismo. Esto significa que su sistema reproductor es más flexible de lo que se pensaba y todavía sigue siendo objeto de investigación científica.

Figura 3. Sargo común (Diplodus sargus). Autora: Andrea Comaposada
¿Por qué algunos peces cambian de sexo?
El cambio de sexo es una adaptación evolutiva que permite a algunas especies aumentar sus posibilidades de éxito reproductivo. Esta estrategia ha evolucionado porque, en determinadas situaciones, es más beneficioso reproducirse primero como macho o hembra y cambiar de sexo más adelante a lo largo de la vida.
En muchas especies, el tamaño corporal juega un papel muy importante en la reproducción. Por ejemplo, en las especies protándricas, las hembras de mayor tamaño pueden producir una cantidad mucho mayor de huevos que las hembras pequeñas. De ahí que resulte más eficiente que los individuos sean primero machos y, cuando han crecido lo suficiente, se transformen en hembras, ya que así aumentan considerablemente el número de descendientes que pueden generar.
En cambio, en las especies protogínicas es más ventajoso que los individuos mayores sean machos. Estos suelen ser más fuertes y tienen mayor facilidad para defender un territorio, competir con otros machos o controlar un grupo de hembras durante la época reproductora. Si el macho dominante desaparece, una hembra de gran tamaño puede transformarse en macho y ocupar su sitio, asegurando que el grupo continúe reproduciéndose con normalidad.
Este proceso de cambio de sexo está regulado por hormonas y se desencadena como respuesta a factores ambientales y sociales, como el tamaño del individuo, la edad o la desaparición de un macho o hembra dominante. Es un proceso natural que demuestra la gran capacidad de adaptación de los peces en función de las condiciones de su entorno.
Por este motivo, la selección natural ha favorecido esta estrategia en numerosas especies marinas, puesto que les permite optimizar su éxito reproductivo y aumentar las probabilidades de supervivencia de la especie frente a los cambios que se producen a lo largo de su vida.
¿Están amenazados?
Los peces hermafroditas pueden ser especialmente vulnerables a la sobrepesca, puesto que su sistema reproductivo depende de la proporción de machos y hembras presentes en la población. Cuando esta proporción se ve alterada, la capacidad reproductiva de la especie puede disminuir considerablemente.
Muchas pesquerías capturan preferentemente los ejemplares de mayor tamaño porque son los que tienen mayor valor comercial. Sin embargo, en muchas especies hermafroditas estos individuos mayores corresponden principalmente a uno de los dos sexos. Si son capturados de forma continuada, se puede romper el equilibrio reproductivo y reducir el número de reproducciones con éxito.
Por ejemplo, en una especie protándrica, donde los individuos primero son machos y después se convierten en hembras, la captura de las hembras mayores provoca una disminución importante de la producción de huevos. Sin embargo, en una especie protogínica, en la que los individuos nacen hembras y más tarde se transforman en machos, la desaparición de los machos dominantes puede alterar la organización social del grupo y dificultar la reproducción hasta que otra hembra se convierta en macho.
Además de la sobrepesca, otros factores como la degradación de los hábitats marinos, la contaminación o el cambio climático también pueden afectar a estas especies, haciéndolas aún más vulnerables. Por este motivo, es fundamental que la gestión pesquera tenga en cuenta la biología reproductiva de cada especie, estableciendo medidas de conservación adecuadas, tales como tallas mínimas de captura, períodos de veda o la protección de las zonas de reproducción, para garantizar la supervivencia de las poblaciones a largo plazo.
¿Sabías que…?
- Los peces presentan la mayor diversidad de sistemas reproductivos entre todos los vertebrados.
- Algunas especies pueden cambiar de sexo en tan sólo unas semanas.
- El pejeverde es uno de los ejemplos más conocidos de cambio de sexo en el Mediterráneo.
- La dorada es una especie protándrica: primero es macho y después hembra.
- Conocer estas estrategias es fundamental para manejar correctamente los recursos pesqueros y proteger la biodiversidad marina.
Bibliografía
- Bailly, N. (World Register of Marine Species – WoRMS).
- Froese, R., & Pauly, D. (eds.). FishBase. https://www.fishbase.org
- Sadovy de Mitcheson, Y., & Liu, M. (2008). Functional hermaphroditism in teleosts. Fish and Fisheries, 9(1), 1–43.
- Institut de Ciències del Mar (CSIC). https://www.icm.csic.es
- Food and Agriculture Organization (FAO). Fisheries and Aquaculture. https://www.fao.org/fisheries


