¿Conoces la foca monje del Mediterráneo?

¿Te has preguntado alguna vez si es posible observar focas en nuestras costas? Aunque hoy en día es un hecho excepcional, tiempo atrás nuestra biodiversidad marina contaba con una especie propia de la Mediterránea y las costas atlánticas inmediatas, la foca monje.
¿Quién es la foca monje?
La foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus) es un fócido de tamaño medio, caracterizado por presentar un cuerpo fusiforme y robusto, una cabeza redondeada con un hocico prominente, unas extremidades cortas y una cola corta y ancha. La coloración de su pelaje es gris o marrón en la parte superior y blanquecina en la parte ventral (CRAM, 2019).
Esta especie presenta dimorfismo sexual, por lo que el pelaje de los machos suele ser más oscuro en la parte superior y son ligeramente mayores en comparación con las hembras. Los adultos pueden alcanzar entre 2 – 2,5 m de longitud y se acercan a los 250 kg de peso, mientras que los recién nacidos miden unos 80 cm y pesan unos 20 kg (Mayol, 2008).

Figura 1. Focas monje fotografiadas en la península de Cabo Blanco en Mauritania. Fuente: Tony Peral (2022)
En cuanto a la reproducción, ésta es vivípara. Se reproducen durante todo el año, con mayor frecuencia entre finales de verano y principios de otoño. El emparejamiento y cópula tienen lugar en el agua (CRAM, 2019). El parto es mayoritariamente de una sola cría, que pasa las primeras semanas en el suelo hasta la primera muda de pelo y debe ser amamantada durante cuatro meses. La madurez sexual es adquirida a los tres o cuatro años de vida. La duración de vida es incierta, pero se conoce un caso de 44 años en Grecia (Mayol, 2008).
Respecto a la alimentación, éstas se alimentan de peces y grandes invertebrados marinos, como los pulpos, capturados con zambullidas de cinco o seis minutos. Para tener una mayor precisión de captura presentan vibrisas rectales, una especie de pelos rígidos en torno al hocico (Mayol, 2008).
Principalmente, viven formando colonias de tamaño muy variable. En las costas atlánticas, muy productivas, las bandadas pueden ser enormes, mientras que en el Mediterráneo las colonias son modestas y abundan los ejemplares solitarios (Mayol, 2008).
Sin embargo, actualmente es una especie catalogada como vulnerable a nivel global según la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN) y en peligro crítico de extinción en el Mediterráneo. Así pues, cómo hemos llegado a esta situación?
Impacto del hombre y causas de la regresión
En Baleares, las focas monje habían tenido siglos de relativa calma, con pocos antagonistas y ninguna molestia, y muchos isleños habían sido testigos de su presencia alrededor de la costa. No obstante, en el siglo XIX las cosas cambian; el litoral comienza a ser poblado causando el deterioro y la pérdida de su hábitat (Mayol, 2008).
Rápidamente, se incrementan las relaciones foca-hombre. Las focas son activamente perseguidas y despiadadamente masacradas por los pescadores en ser consideradas competidoras de los recursos pesqueros y se hace uso de su grasa y pieles para la comercialización de aceites y la confección, por ejemplo, de bolsas para el tabaco, respectivamente (CRAM, 2019).
Otras amenazas importantes son la captura incidental con redes de pesca, las enfermedades causadas por la proliferación de algas tóxicas, conocidas como mareas rojas, o bien, por derrames de petróleo, la entrada de especies invasoras y la contaminación (CRAM, 2019).
En atención a esto, en las Islas Baleares la foca monje persistió hasta finales de los años cincuenta, con el último individuo muerto por un disparo en el año 1958. La última colonia estable en la península Ibérica fue la de Cabo de Gata, en Almería, que se extinguió entre finales de los años setenta e inicios de los ochenta. Aunque ya no hay ninguna colonia estable, en los últimos años se han producido observaciones puntuales (Empordà, 2025).

Figura 2. Último ejemplar de foca monje de las Baleares, muerto a causa de un disparo por un Guardia Civil en la cala Tuent el año 1958. Fuente: Mayol, J. (2008)
En Cataluña, su presencia también era habitual hasta finales del siglo XIX y principios del XX. A partir de entonces, se fue retirando hacia zonas más abruptas de la Costa Brava, donde también se extinguió alrededor de los años 50. Aun así, en 1973 se comunicó un avistamiento entre Roses y Cadaqués (Urgell i Vidal, 2025).
Distribución geográfica actual
La intensidad de la persecución ha llevado a la extinción de la foca monje en Francia (tanto en Córcega como en el territorio continental), en Marruecos, en Portugal (tanto en las Islas Azores como en el territorio continental), en Ucrania y en España (tanto en el territorio peninsular como en las Islas Canarias), entre otros (UICN, 2023). Los últimos supervivientes en la Mediterránea occidental fueron en Córcega y Cerdeña, hasta finales de los años 70, y en Marruecos, en los 90 (Mayol, 2008).
A día de hoy, los individuos se encuentran dispersos por la costa sahariana, Madeira y el mar Egeo. Encontramos la colonia más grande en Cabo Blanco, en la frontera septentrional de Mauritania, y el grupo mejor protegido en las Islas Desertas, cerca de Madeira, gracias al parque nacional de la isla (Mayol, 2008).

Figura 3. Áreas geográficas donde Monachus monachus se encuentra actualmente como residente. Fuente: Lista Roja de la UICN (2023), Monachus monachus.
¿Posible reintroducción en la Costa Brava?
Recientemente, Jordi Sargatal, secretario de Transición Ecológica en la Generalitat, ha planteado la reintroducción de la foca monje en la costa catalana, en concreto en el Alt Empordà. En declaraciones al diario Nació Digital ha explicado que en estos momentos el proyecto se encuentra en una fase muy embrionaria y que se prevé llevarlo a cabo en el año 2027 en Cap de Creus, en la cala Jugadora, dentro del término municipal de Cadaqués (Empordà, 2025).
La propuesta se encuentra dentro de un programa internacional de conservación donde se encuentran implicados países como Mauritania, Marruecos, Portugal y España. Este plan ha permitido preservar colonias como la de Cabo Blanco, y contempla tanto la consolidación de estas poblaciones como el establecimiento de nuevas zonas de reintroducción (Empordà, 2025).
Bibliografía
CRAM. (2019). Vell Marí (Monachus monachus).
https://cram.org/ca/cataleg-especies/mamifers-marins/pinnipeds/vell-mari/
Empordà. (2025). Catalunya vol reintroduir la foca monjo a l’Empordà.
https://www.emporda.info/comarca/catalunya-vol-impulsar-reintroduccio-foca-monjo-emporda.html
Karamanlidis, A., De Larrinoa, P. F., & Da, R. P. N. (2023). IUCN Red List of Threatened Species: Monachus monachus. https://www.iucnredlist.org/es/species/13653/238637039
Mayol, J. (2008). The monk seal in the Western Mediterranean: Distribution, status, threats and priority actions. The Monachus Guardian. https://www.monachus-guardian.org/library/mayol08a.pdf
Peral, T. (2023). Destino Foca monje — Tony Peral Photography. Tony Peral Photography. https://www.tonyperalphotography.com/news/destino-foca-monje
The IUCN Red List of Threatened Species. https://www.iucnredlist.org/
Urgell i Vidal, A. (2025). Catalunya ja planteja la reintroducció de la foca monjo a la Costa Brava. Impacte. https://naciodigital.cat/terra/catalunya-ja-planteja-la-reintroduccio-de-la-foca-monjo.html
Autora: Lucía Romero


