Poseidon: protegiendo el pulmón del Mediterráneo

Bajo las aguas del Mediterráneo se esconde uno de los ecosistemas marinos más valiosos: las praderas de posidonia. Esta planta marina, de nombre científico Posidonia oceanica, tiene la capacidad de formar auténticos bosques submarinos que proporcionan numerosos beneficios: refugio, alimentación y zonas de reproducción para otras especies. Además contribuye a la producción de oxígeno, captura el dióxido de carbono y actúa como protección frente a la erosión costera.
¿Y toda esta información como la obenemos? ¿Cómo sabemos cuánta posidonia hay? ¿Qué especies lo habitan? ¿En qué estado se encuentran las praderas?
Para responder a todas estas cuestiones y conocer las características de esta planta endémica del Mediterráneo, desde Anélidas hemos puesto en marcha una nueva fase de seguimiento del proyecto Posidonia Activa. Este año, el estudio de las praderas, llamado Poseidon, ha sido posible gracias al apoyo de Prodeco Pharma y Sea The Change y a la colaboración del Ayuntamiento de Badalona y el centro de buceo Blaumar Mataró.
Conocer para proteger
Posidonia oceanica es una planta endémica del Mediterráneo que desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas costeros. Sus raíces y rizomas ayudan a fijar el sedimento y sus hojas reducen la energía del oleaje, contribuyendo a frenar la erosión del litoral.
Pese a su importancia, es un ecosistema especialmente vulnerable. El fondeo de embarcaciones, la contaminación, la pérdida de calidad del agua, la urbanización y transformación del litoral, las especies invasoras y el aumento de la temperatura del mar pueden afectar a estas praderas. Además, su crecimiento es muy lento, haciendo que los impactos que sufren puedan tardar décadas o incluso siglos en recuperarse.
Por eso es esencial disponer de datos que permitan conocer su estado y seguir su evolución.
Poseidon
En esta nueva fase del proyecto Posidonia Activa, el estudio Poseidon se ha centrado en el litoral de Mataró. En primera instancia y previamente a los muestreos, se realizó una inmersión de prospección para conocer las características de la pradera: profundidad, distribución y condiciones del entorno. Con toda esta información, se seleccionaron las zonas más representativas, en las que se enfocaría el estudio.
En junio de ese año, se realizaron dos inmersiones científicas:
- una centrada en el estado de conservación de la pradera, donde se tomaron medidas de cobertura y densidad para tener una visión más completa de la estructura de la pradera y así establecer una base de referencia.
- la otra centrada en estudiar la biodiversidad asociada a ésta.
Se llevaron a cabo gracias a 10 personas voluntarias, mediante buceo autónomo, que colaboraron en las labores de observación y recogida de datos. Las inmersiones se llevaron a cabo desde la embarcación del centro de buceo BlauMar Mataró, que aportó el soporte logístico y el conocimiento de la zona.

¿Qué hemos encontrado bajo las aguas de Mataró?
En cuanto a la estructura de la pradera, los datos obtenidos muestran fragmentación y heterogeneidad, con sectores donde la posidonia es abundante y otros en los que su presencia es más escasa.
En cuanto a la biodiversidad asociada, se identificaron 84 especies diferentes, entre ellas algas, peces, briozoos, moluscos, tunicados, esponjas y algunos anélidos.
Toda esta diversidad pone de manifiesto la importancia de la pradera como hábitat para numerosas especies, puesto que ofrece espacios de refugio, alimentación, reproducción y crecimiento. Para documentar esta comunidad marina, se realizaron registros fotográficos durante las inmersiones, que posteriormente se incorporaron a la plataforma de ciencia ciudadana MINKA para facilitar su identificación, validación y seguimiento.
Así, los datos obtenidos nos permiten conocer mejor tanto cómo está estructurada la pradera como toda la vida que encuentra refugio, estableciendo una primera base de conocimiento que será especialmente valiosa cuando se pueda comparar con futuros seguimientos.



